Q.E.P.D. - 20 de noviembre de 1954 - 8 de Octubre de 2017

“En el otoño de nuestra vida, seremos juzgados por el amor.”

La desaparición física de un amigo - la espiritual permanece -, siempre produce un doloroso desgarro interior en quienes hemos tenido el privilegio de compartir situaciones de vida que, sabemos, no volverán a repetirse.

Compartir con Pichi (como cariñosamente lo llamamos): tareas, esfuerzos, luchas, alegrías, decepciones, fracasos, triunfos, viajes y toda la pléyade de actividades que nos vinculan como seres humanos, quedan entonces en el recuerdo, y su memoria se repite en toda oportunidad que mencionamos su nombre o recordamos su simpatía, coherencia, trato amigable y respetuoso, y todo aquello que lo caracterizó fundamentalmente como hombre de bien.

Cuando decimos que alguien es un” hombre de bien”, estamos resumiendo, en una sola frase, los mejores atributos virtuosos que caracterizan un ser humano, que puede cometer errores, pero que está siempre dispuesto a subsanarlos.

Adjetivar su vida familiar, su vida profesional, su vida empresaria, su vida deportiva (inescindiblemente unida a su querido Club Lanús, al que dedicó su más encomiable esfuerzo en épocas difíciles, y que hoy, no solo es un orgullo para sus directivos y simpatizantes, sino también para los que admiramos el crecimiento exponencial de una Institución modelo, cimentada en hombres de su estirpe), su vida social y solidaria, que lo llevó, entre otras preocupaciones, a ser iniciador y presidente de la Cámara Argentina de Industrias de Tratamiento para la Protección Ambiental, C.A.I.T.P.A. , que hoy sufre su ausencia, es una tarea que excede, largamente, la intención de estas líneas.

Compartimos el dolor de su esposa, hijos, y demás familiares, a quienes hacemos llegar, imbuidos de la finitud de nuestras vidas, el acompañamiento con palabras de fe y esperanza, que les ayuden a sobrellevar la circunstancia, sabedores, por nuestra propia experiencia personal, que ello es la única ayuda que podemos brindar en su homenaje.

Como se expresa en el epígrafe del presente, el amor con que siempre actuó en las distintas circunstancias de su vida: amor a su familia, amor a las Instituciones en las que participó, amor a los amigos, amor a su profesión y a su trabajo, constituye seguramente su mayor justificación.

PICHI, TE RECORDAREMOS SIEMPRE…
Octubre 2017.